De Cera de Abejas Virgen a Velas Perfumadas

viernes, 22 de enero de 2016

El fin de semana pasado me entretuve más de la cuenta en el proceso de transformar cera de abejas virgen en unas velitas perfumadas. Pensé que sería sólo un rato y cuando me di cuenta había terminado el Sábado, y el Domingo tuve que rectificar algunas cosas. En la mayoría de los tutoriales para hacer velas que he encontrado en Internet te lo pintan todo muy fácil, pero hay que tener en cuenta que cuando te falta algún material como las mechas todo se complica.

Una amiga me regaló un bloque de cera virgen, antes de nada tenía que limpiar las impurezas, había leído en el foro de mendrulandia que se podía incluso separar propóleo de la cera para hacer una tintura pero decidí que yo no lo iba a usar, así que busqué otro método para limpiarla de forma más fácil y rápida.

Tenía que decidir qué hacer con la cera, al ser un método casero de limpieza me daba reparo utilizarla para cremas, y cómo hacía tiempo que me apetecía hacer velas me puse a ello.



Para limpiar la cera lo primero era derretirla, un bloque de 800gr no cabía en cualquier sitio, pensé en hacerlo al baño maría pero no encontré donde, así que al final cogí un tupper y lo calenté en el microondas.



Para eliminar los residuos empecé usando un filtro de papel para café, la cera tenía que estar muy muy caliente para que cayera. No podía dejar que se enfriara demasiado ni que bajara el nivel porque se solidificaba y necesitaba cambiar el filtro. Después de 3 filtros y mas de una hora no había colado ni 100gr, pensé que no terminaría en la vida.



Como se ve use una botella de refresco a la que le corte la parte de arriba para utilizarla como embudo. Aún no había terminado de derretirse todo el bloque en el tupper.

Como caído del cielo apareció mi marido, siempre lo tengo loco con mis cosas, le había comentado lo que quería hacer y me trajo una bolsa de tela con la que la cera quedo perfectamente limpia con la ventaja de que pasaba sin problema y pudimos terminar de quitar los residuos de una sola vez.



Después de varias horas enfriando este fue el resultado.



Conclusiones:
  • El microondas no es el mejor sitio para calentar la cera porque coge demasiada temperatura con el consiguiente peligro de quemaduras si se te derrama encima. Además en la mayoría de los sitios que he mirado cómo se limpiaba dicen que no ha de pasar de unos 65º aunque en el foro de apicultura donde encontré este método hablaban de que podía llegar a unos 120º
  • Un recipiente de plástico no es lo más adecuado, termine tirándolo a la basura ya que el fondo se deformo un poco del calor y la cera que se había pegado era imposible arrancarla
  • La próxima vez usare varias botellas para obtener bloques más pequeños y que sean más manejables. Untaré las paredes con aceite para que sea más fácil desmoldarlos
  • No disponía de los utensilios necesarios aunque el resultado ha sido bastante bueno

Las velas:

Pase varios días buscando mechas en bazares chinos, ferreterías, mercerías, en ningún sitio tenían. Investigué un poco más y di con que la mecha era hilo de algodón, una cuerda, un cordón pero siempre de algodón, así que volví a pasar por los mismos sitios y en uno de los chinos encontré lo que parecía un cordón de algodón.

Para hacer las mechas derretí un poco de cera, moje el cordón y cuando había enfriado pero todavía estaba blanda presione con los dedos para que se adhiriera al algodón intentando que quedara parejo. Trabaje el doble, ya que después de tener todas las velitas montadas resulto que aquel cordón no era de algodón y no ardía ¿como no se me ocurrió hacer la prueba antes?. Tuve que retirarlas todas y buscar en casa algo que sirviera, después de las vueltas que había dado por el pueblo resulta que tenía madejas para punto de cruz que son de algodón, pero me pareció muy fino el hilo así que cogí tres y los trence, lo moje en cera pero esta vez puse la mecha encima de una tabla y con un movimiento de rodillo presione e iguale.



Pero hacer mechas no es tan fácil como eso sino que el grueso debe ser proporcional al diámetro de la vela, después de estar probándolas toda la semana, para las velitas de té es suficiente con un hilo pero para las más anchas creo que con tres me quedo corta, para la próxima pondré cuatro hilos.

Además en las velas de té si no tienes un soporte para la mecha no se terminan de quemar.

La receta de las velas la encontré en el blog natural mola más:
  • 80% cera de abejas
  • 20% de aceite
Utilice un macerado de caléndula pero se puede usar cualquier aceite, lo más económico el aceite de girasol refinado.

Procedimiento:
  • Preparar los moldes, en este caso recicle vasitos de yogur y de otras velas





  • Derretir en el microondas el bloque refinado en el mismo recipiente de plástico limpio para verterlo en los vasos
  • Rellene la mitad de los vasos y a la otra mitad de cera le añadí unos 4gr de fragancia de manzana y termine de llenar el resto

  • Ilusa de mi pensé que la mecha se mantendría en su sitio, no se me ocurrió que al echar la cera caliente se derrite, se afloja y se sumerge, así que tuve que improvisar con lo que tenía más a mano para poder mantenerlas. Para las que no tenía chapitas espere a que enfriaran un poco y con un palito de una piruleta(no encontré otra cosa) hice un agujero en el centro e introduje la mecha.



    Cuesta mucho eliminar la cera de los utensilios pero salió bastante bien de la encimera pasando un paño humedecido en agua muy caliente y con un rasca vidrio. Pero mi consejo es utilizar una tabla de cocina que no vayamos a coger para otra cosa para verter la cera en los moldes, nos ahorraremos un rato de trabajo.

    En la siguiente foto se aprecia que algunas se agrietaron, fueron a las que le añadí fragancia. Así que hacer velas tiene su dificultad, aunque al final estoy encantada con ellas.
    A las que no les puse fragancia desprenden un ligero aroma a miel. Duran más tiempo que las de parafina, aunque al echarles aceite baja el punto de fusión y se consumen antes siguen tardando más en derretirse.
    Las velas de cera de abejas, al contrario que las de parafina que liberan tóxicos al aire, producen iones negativos que lo purifican. Estos iones son como aspiradoras naturales que limpian de polvo, moho, virus, bacterias, y otros contaminantes.



    Mi curiosidad fue más allá, en mi cabeza rondaba cómo convertir la cera amarilla en blanca. Así que busqué información sobre como blanquear la cera y encontré que el método tradicional era exponiéndola al sol durante unas semanas. Hay que rayarla para hacer trozos finos y ponerla en un bol con agua. Así que ahí la tengo, deseando que pase un mes a ver que resultado obtengo. Actualizaré la entrada contando que tal ha resultado.



    La anécdota de esta operación fue que mientras filtraba la cera escuché un zumbido y cuando miré a la puerta de la cocina había una abeja intentando entrar. Madre mía!!! olía toda la casa a cera de abeja.

     

    Muchas gracias por leer!!!

    4 comentarios:

    1. tengo que probar a hacerlas!!

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    2. Yo quiero probar una velita de esas jejeje. Pero dudo que me vaya a poner a prepararlas en casa >_<'

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      1. Y yo ya estoy pensando en la próxima vez jajaja
        Deseando que me traigan otro bloque de cera

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